|
Venus
en Buenos Aires
Resulta que a los 23 años (tú, mujer) te enamoras
por primera vez en tu vida. Pero, qué pasa cuando, además, te enamoras
de las palabras escritas a un océano de distancia, en un e-mail o
en un chat. Y, por si lo anterior fuera poco, descubres que te has
enamorado de una mujer.
Lo anterior le pasó a Cristina, la protagonista de la novela “Venus
en Buenos Aires”. La primera sacudida fue en el momento en que
se cuestionó su sexualidad; la segunda, fue cuando concluyó que dos
personas se pueden enamorar a través de internet. Y que era completamente
factible que una madrileña se enamorara de una argentina, o viceversa.
Uff, sí que es difícil lo anterior. Superado, lo que procede es tomar
las maletas e ir en busca de la persona amada, ¿o no?. Con mentiras
y trampas, Cristina conoce a Adriana y se dá cuenta que su amor no
es sólo de internet y que es correspondida... Pues a gozar el amor,
a escribir esas páginas rosas de los libros que nos leyeron mientras
nos dormíamos.
Pero la realidad de la novela es otra y es más parecida a tu realidad,
a la mía o a la de nuestras amigas y conocidas. La realidad es que
la sociedad en que vivimos puede tararear la canción “mujer contra
mujer”, puede gozar con la serie de mayor rating donde aparece un
homosexual amigo de todos los protagonistas; pero no puede aceptar
que su hija, su hermana, su amiga, su vecina o su conocida esté enamorada
de una mujer.
Y ahora, qué hace Cristina con todo este rechazo. Tú, qué harías.
Cristina sabe muy poco sobre la mujer de la que esta enamorada y las
posibilidades de que funcione su relación con Adriana son las mismas
de las que no funcione. Pero, se muere por darle un beso, por abrazarla,
por observarla; cosas que en la calle o en un restaurante es difícil
hacer. Por qué esta sociedad nos orilla a vivir en pareja, como parte
de la solución a todas las muestras de afecto que no podemos escenificar
públicamente. Por qué, a veces, nos tenemos que encerrar en un nido
de amor, para demostrarnos afecto. Por qué...
Les recomiendo esta novela por un sin fin de cualidades que veo en
ella y que la prologuista resume en: "es honesta; es sincera; es ágil,
bien construida; divertida, sin dejar de ser profunda; no es autocomplaciente
y es necesaria". Necesaria para que todas recordemos que en esta vida
podemos renunciar a muchas cosas sin que paguemos factura, pero no
podemos renunciar a construir nuestra felicidad, porque entonces,
para qué vivimos.
Venus
en Buenos Aires
Carmen Nestares
Odisea Editorial
2001. Madrid, España.
Regresar
a comentarios |